Insólito-Reclamó por la falta de agua y el funcionario lo «intimó» con una carta documento porque el reclamo lo «desprestigia».

Trillada está la frase de que «la realidad supera la ficción», pero nunca tan atinada para graficar esta nota.

Es bien sabido por los pergaminenses la problemática que está sufriendo gran parte de la ciudad por el faltante de agua, lo que incurre en una falta grave por ser considerado un servicio esencial según el Decreto 843/2000, publicado en el boletín oficial el 29/9/2000.

Desde hace varios años los pergaminenses vienen realizando diferentes reclamos por el faltante de agua potable, lo que ha sido visibilizado con mayor auge desde la creación de las redes sociales.

Diferentes funcionarios estuvieron al frente de Obras Sanitarias, muchos de ellos han debido responder diversos reclamos a lo largo de sus respectivas gestiones.

Lo que llama la atención es la manera en que el actual Secretario de Servicios Públicos, Guillermo Illia, respondió al reclamo realizado por el periodista Martín Piñeiro, quien en su programa de radio (Lunes a viernes 9hs.-Radio Verdad FM 99.5) dejó al descubierto la ineficiencia del funcionario frente al área que conduce. Lejos de ocuparse de su tarea y resolver la problemática de cientos de familias de pergaminenses, Illia respondió al periodista con una carta documento donde manifiesta sentirse agraviado por las declaraciones realizadas en el programa radial ante (según él) «SUPUESTA FALTA DE AGUA», lo cual evidencia un gran desconocimiento del funcionario en cuanto a su tarea y a la realidad que viven cientos de vecinos de la ciudad. Dice un conocido refrán popular: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”.

En la carta documento Guillermo Illia aduce que el periodista posee «ignorancia en el tema de servicios públicos», como si fuera necesario ser Ingeniero para abrir una canilla y constatar que no sale agua de la misma. Le recordamos al funcionario que no es necesario tener conocimientos de servicios públicos para expresar una opinión, pero sí para ocupar un puesto como el suyo (desconocemos el título o mérito que posee el señor Illia para ocupar su cargo).

Una vez más, estamos frente a un caso en el cual un funcionario le toma el pelo a los vecinos, ignorando una problemática real, intentando callar voces para que su ineficiente gestión no quede al descubierto, victimizándose al aludir que los dichos del periodista afectan «el buen nombre y honor».

El buen «nombre y honor» no se hace portando un apellido heredado sino arremangándose y poniéndose a trabajar, caso contrario, aceptando nuestras propias limitaciones y sabiendo dar un paso al costado para que otro realice lo que nosotros no supimos o no quisimos hacer. El «buen nombre y honor» a veces lo ensucia uno mismo siendo infiel al legado de honestidad y preocupación genuina por el pueblo que los propios antepasados supieron construir.

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