Plantas de interior: 6 errores comunes y soluciones prácticas

Paradójicamente quienes más necesiten esa conexión con las plantas son quienes menos tiempo tienen de mantenerlas. Aunque cuidarlas no significa solo regarlas, esta tarea ya de por sí no es tan fácil como echarles agua y nada más.

Las plantas de interior son grandes aliadas para quienes viven en departamentos o simplemente aquellos que busquen darle vida a hogares, comercios o instituciones.

Oxigenan el aire y nos permiten conectar con la naturaleza en medio de la vorágine cotidiana del estudio, el empleo y las responsabilidades.

Paradójicamente quienes más necesiten esa conexión con las plantas son quienes menos tiempo tienen de mantenerlas. Aunque cuidarlas no significa solo regarlas, esta tarea ya de por sí no es tan fácil como echarles agua y nada más.

El exceso de este preciado líquido muchas veces es lo que las termina matando. Al traer una plantita a casa, lo que más queremos es que tenga una larga y luminosa vida, pero muchas veces nuestros conocimientos se limitan simplemente a tirarles medio vasito.

El problema es cuando lo hacemos todos los días. El agua no debe sobrepasar las raíces, de lo contrario la planta comienza a pudrirse porque no llega a absorberla completamente, y esta se estanca.

Otro gran error es pasarnos al otro extremo y directamente no acordarnos de regarla. Por descuido o falta de tiempo, cuando las veamos a punto de perecer, lo mejor es hidratarlas colocando la maceta sobre un recipiente con agua por un buen rato.

Para salvarlas es mejor el riego por inmersión porque la tierra al estar tan seca absorbe muy poco si la regamos.

La tercera metida de pata más común con las plantas de interior, es que la maceta sea demasiado pequeña. Así como nos las regalan, así quedan para el resto de sus cortas vidas. Pero como cualquier ser viviente, aunque no tenga patas necesita espacio para desarrollarse.

Así que la operación rescate en esos casos es sacarla de su pequeño cubículo, ablandar un poco la tierra entre las raíces y pasarla a una maceta más grande y con más tierra.

El cuarto error que cometemos es ubicarlas en un punto de la casa donde les dé demasiada luz solar. Algunas son ideales para poner al costado o frente a la ventana, para otras podría ser mortal.

Esto se puede detectar mirando las hojas, si aparecen machas oscuras, lo más probable es que sean quemaduras de sol, por recibirlo muy directo. Para solucionarlo, lo mejor es quitar las hojas deterioradas, y correrlas a otro lugar donde el sol del mediodía no les pegue directo.

El anteúltimo error de este ranking de malas decisiones a la hora de cuidar una planta de hogar, es que directamente no les de la luz del sol. Si las hojas están amarillentas o se caen, esa puede ser la razón y habrá que reposicionarlas.

Finalmente, algo que puede estar dañándolas también es el fertilizante que usemos. Si compramos alimento para nuestras plantitas, debemos respetar los tiempos y no usarlos para “curar” plantas de los problemas antes mencionados.

Fuente: Grupo La Provincia https://www.grupolaprovincia.com/

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