“… Es fundamental aceptar a los demás como son. Si no, el conflicto está garantizado…” Borja Vilaseca

Y sí, ¿Qué otra opción existe?
Seguramente esta idea te remontó a un recuerdo del pasado, a una persona en especial (o varias), a una idea en particular.
Es probable que hayas mirado hacia atrás y revivido aquello que te marcó, para bien o no tanto.
¿Acaso te detuviste a pensar qué papel juega lo externo en tu vida? ¿Cuántas cosas hubieran sido distintas si simplemente hubieras entendido que las cosas son como deben ser y no como vos querías que fueran?
Es más sencillo de lo que pensamos. Todo es más simple si dejamos de resistirnos al cambio. La idea es aceptar. Algo tan simple como eso.
Aceptá que tu hijo tiene necesidades que son diferentes a las tuyas y que no es necesario que él tenga lo que a vos te faltó. Vos sos vos, él es él.
Aceptá que tu amigo piense diferente, que actúe de una manera totalmente opuesta a como la harías vos.
Aceptá que tus padres te hayan criado de la manera que lo hicieron. Seguramente no encontraron otra manera, o no aprendieron, o no quisieron y está bien. Eso también está bien. ¿Dónde existe una guía que indique la mejor manera de criar a nuestros hijos? No importa si hoy no entendés lo que te digo. Estoy segura de que, mañana con tus propios retoños, lo vas a hacer así como lo hice yo. Todo es válido y sano si lo que nos motiva es el amor.
Aceptá que hay mucha gente que te quiere y gente que no. ¿Y sabés una cosa? NO PASA NADA ¿Por qué tendríamos que querer a todos y ser queridos por todos? La idea no es que nos quieran, la idea es que no nos molesten, que no nos maltraten, que no nos limiten.
Aceptá que tu mundo exterior es un fiel reflejo de tu mundo interior. Acepta que lo externo es una prolongación de lo interno y que nadie puede hacerte por fuera lo que no te haces por dentro.
Pero por sobre todas las cosas aceptá que vos sos el protagonista de tu propia vida. Lo que te pasa depende de vos y lo que no también. Permitite elegir, cambiá de carrera, dejá a esa relación que no te permite crecer, cambiá de trabajo, animate a invertir, convertite en un emprendedor/a. Todo ello implica hacer. Absolutamente todo.
Aceptar no significa estar de acuerdo y coincidir con todo a pesar de mi disconformidad. Aceptar implica percibir a la otredad como una oportunidad para aprender.
Aceptar no te garantiza que el conflicto no exista. Aceptar te mantiene al margen de él.

Por Vanesa Maiorano (Docente, Coach Ontológico Profesional , conductora del programa radial «No sos vos, soy yo» RADIO VERDAD FM 99.5)

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