INTERNACIONALES- Renzi espera una victoria a último momento que evite su caída

Referéndum en Italia

En el último día de campaña, el primer ministro apela a los moderados y conservadores, aún indecisos, para que voten «sí» a la reforma que él promueve.

Propaganda. Carteles que llaman a votar "No" para "mandar a casa" al premier Matteo Renzi, en una calle de Roma./ BLOOMBERG

Propaganda. Carteles que llaman a votar «No» para «mandar a casa» al premier Matteo Renzi, en una calle de Roma./ BLOOMBERG

“Creo que podemos ganar en zona Cesarini, estamos remontando y nos falta poco”, dijo difundiendo entusiasmo entre los suyos el primer ministro Matteo Renzi en la madrugada de Florencia, tras concluir el cierre de campaña en favor del “sí” a las reformas constitucionales que tiene en vilo a Italia y Europa. El de Renzi fue otro homenaje de los que cotidianamente hacen los italianos a la memoria del futbolista Renato Cesarini, venido de la Argentina, que en tiempos ya lejanos hacía los goles decisivos sobre el filo del minuto 90, hasta convertirse en una leyenda popular que perdura intacta. Este domingo, 50 millones de italianos han sido convocados a votar y se agregarán los sufragios de los residentes en el exterior, entre ellos los 650 mil que integran el padrón de nuestro país. Renzi, más todo el gobierno, millones de partidarios, los empresarios industriales, el presidente norteamericano Barack Obama que reiteró este viernes su apoyo al premier, los líderes de la golpeada Unión Europea. Todos ellos piden un gol en zona Cesarini que evite la victoria del “no”, que en las encuestas finales de hace diez días ganaba por 55% contra 45% del “sí”.

¿Se realizará el milagro? ¿Renato Cesarini se materializará virtualmente desde su tumba en las pampas, correrá con la pelota del “sí” hacia el arco rival y evitará lo que muchos temen como un descalabro para la política y la economía italianas y “un desastre para Europa”, como afirman varios de los más importantes medios periodísticos europeos?

La incógnita se develará en la madrugada del lunes. Las urnas se abrirán en la mañana del domingo a las 7 (las tres de la madrugada en la Argentina) y serán clausuradas recién a las 23. Se estima que el escrutinio será rápido porque se trata de contar un “sí” o un “no”. Como se trata de un referendo confirmativo no hay un quorum de votantes

que respetar. El que gana gana, aunque sufrague menos del 50% de los inscriptos en los padrones.

El primer conflicto velado está ya abierto. Los opositores del “no” temen que haya embrollos con los votos de los italianos del exterior, que llegaron ya por avion y están siendo llevados al centro de recuentos. Doscientos veedores desconfiados controlarán las papeletas.

Discurso. El premier Matteo Renzi, en su último acto de campaña por el Sí. /BLOOMBERG

Discurso. El premier Matteo Renzi, en su último acto de campaña por el Sí. /BLOOMBERG

En contra. Carteles que piden votar "No" en el referéndum sobre las reformas constitucionales que promueve el premier italiano Matteo Renzi, en la capital italiana. /BLOOMBERG

En contra. Carteles que piden votar «No» en el referéndum sobre las reformas constitucionales que promueve el premier italiano Matteo Renzi, en la capital italiana. /BLOOMBERG

El entusiasmo de Renzi por “la remonta” que tendría ya a tiro la prevalencia del “no”, más los controles del voto de los italianos en el exterior, demuestra como se ha vuelto dramático el clima previo al sufragio en el referendo.

El primer ministro Renzi, que en caso de una victoria amplia del “no” podría verse obligado a renunciar y pasar la mano, algo en lo que muchos opositores no creen, dio también otra clave además de la zona Cesarini en el cierre de campaña en Florencia. “Estamos buscando el apoyo del electorado de centroderecha y con ellos reconstruiremos a Italia”, dijo.

El Partido Democrático, fundado hace años por ex comunistas y ex democristianos, se asume una identidad de centroizquierda, que en realidad es cada día más centrista. La sinistra italiana es otro fenómeno más de la desertificación de las izquierdas en Europa. Renzi toma nota y abre los brazos a la “mayoría silenciosa” de los moderados y conservadores, que forman una gran feta de la torta electoral. Es en la mayoría silenciosa donde se encuentra la mayor parte del 25% de indecisos que constatan las encuestas y que en parte estarían convergiendo hacia el “si” de Renzi.

Imposible confirmar que el “boom” esté produciéndose. El referendo de las reformas constitucionales es en concreto un voto a favor o contra el premier Renzi, que se presenta como el garante de la estabilidad y los cambios firmes pero moderados. El apoyo de los empresarios señala que la tendencia existe.

Silvio Berlusconi confesó hace unos días que como opositor votará “no”, pero que los líderes de las empresas de su imperio televisivo, publicitario, editorial y bancario, están a favor del “si” a Renzi. “Yo voto No porque Renzi si gana se convertirá en el patrón del país”, asegura. El “Berlusca”, como lo llaman tiene hoy un consenso residual del 15%, 80 años de edad y una reciente operación a corazón abierto. Ya no puede ser el líder que dominó 20 años de la política italiana.

Por eso son las vanguardias en la calle del Movimiento 5 Stelle, lideradas por el comediante Beppe Grillo (30% del electorado, como el PD), el principal punto de referencia de los que rechazan las reformas que reducen los poderes del Senado y bajan de 315 a 100 el número de senadores. Los “grillinos” afirman que la reforma de Renzi ha sido fabricada por el premier para reforzar su poder y asegurarle la permanencia atornillado al sillón más allá de las elecciones generales de 2018.

 

Sí. En un café de Florencia, una pareja hace campaña por el sí a las reformas en Italia. /BLOOMBERG

Sí. En un café de Florencia, una pareja hace campaña por el sí a las reformas en Italia. /BLOOMBERG

El Movimiento antisistema, presentado como modelo de populismo por sus detractores, sostiene que en caso de que el “si” de Renzi pierda pedirán al presidente de la República, Sergio Mattarella, que convoque a elecciones generales anticipadas. También quieren un referendo para sacar a Italia de la Eurozona de 18 países de la moneda única, el euro.

Este sería un golpe de nocaut a Europa. También la xenófoba Liga Norte que encuentra en la ultranacionalista francesa Marine Le Pen su guía ideológica, pide salir de la zona del euro y elecciones generales anticipadas.

La debilidad sin precedentes que vive la Unión Europea ante la difusión de los euroescépticos, se haría todavía más débil si gana el “no”. Los problemas económicos italianos, un gran país industrial que hace 15 años que no crece, se multiplicarían con la evasión de muchos inversores, de una volatilidad financiera peligrosa y la fragilidad del sistema bancario de la península, que da señales alarmantes.

 

Fuente: CLARÍN

 

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