MARTES DE AULAS VACÍAS: PERGAMINO SE MANIFIESTA BAJO EL GRITO DE «BASTA DE VIOLENCIA»
Tras la salvaje agresión en la Escuela 42 y los disturbios en el barrio Guadalupe, los gremios docentes patearon el tablero. Este martes 31 no habrá clases y habrá una fuerte movilización en el centro. «Estamos naturalizando que nos peguen», advierten los referentes.
La paciencia de los docentes de Pergamino llegó a su límite. Lo que venía siendo un rumor de pasillo en las salas de maestros se convirtió en una medida de fuerza contundente: el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FEB, Suteba, Udocba, Amet y ATE) confirmó un paro total de actividades con movilización para este martes 31 de marzo.
La consigna es una sola y no admite grises: “Basta de violencia en las escuelas”.
El detonante: El miedo como parte del sueldo
El secretario general de la FEB local, Ricardo Fusco, fue tajante al explicar los motivos de una medida que promete paralizar el dictado de clases en todo el distrito. El hartazgo no es por una paritaria, sino por la integridad física.
«Estamos empezando a naturalizarlo y tomarlo como parte del trabajo docente. Y no, se tiene que terminar», disparó Fusco, reflejando el sentir de cientos de maestros que hoy van a trabajar con miedo.
El diagnóstico que hacen desde los gremios es alarmante: existe una «puerta giratoria» de violencia donde el docente es insultado, amenazado o golpeado, se toma una licencia de apenas unos días y regresa al aula donde el agresor —ya sea alumno o familiar— continúa sin mayores consecuencias.
Los puntos calientes de la crisis
La movilización no surge de la nada. Los hechos recientes en Pergamino han marcado un mapa de la inseguridad escolar:
- Barrio Belgrano (Escuela 42): Cinco docentes heridos por un alumno.
- Villa Alicia (Escuela 52): Una directora atacada por una madre.
- Barrio Guadalupe (Secundaria 10): Personal atrincherado por disturbios externos.
Concentración en el centro
La cita está pactada para las 10:00 de la mañana en Avenida de Mayo y Doctor Alem. Desde la organización aclararon que la convocatoria no es solo para los trabajadores de guardapolvo blanco, sino que hacen un llamado desesperado a las familias y estudiantes para que se sumen al reclamo.
«No es la idea de un dirigente iluminado, es un clamor que viene desde las bases», sentenciaron. Pergamino se prepara para una jornada donde el silencio en las aulas será el ruido más fuerte de una comunidad educativa que ya no aguanta más.
