¿Cómo lavar un mueble de madera?

Ya sea que se utilice en un hogar o en un entorno corporativo, el mobiliario de madera es uno de los elementos que mayor duración tiene con respecto a otro tipo de artículos que normalmente se encuentran en estos ámbitos. Su duración prolongada y, en ocasiones, la exposición constante a un gran número de personas, niños o mascotas provoca que, en algún momento de la vida útil de un mueble, sea necesario lavarlo para que quede en óptimas condiciones o simplemente para cambiarle su aspecto.

Si compraste tus piezas en Cardiff Muebles y sabés que duran muchísimos años, pero en determinada ocasión querés cambiar el color de su tinte, no podés dejar de leer este artículo.

Muebles de madera: ¿cómo lavarlos?

Antes de explicarte paso a paso el proceso, es necesario que sepas que vas a precisar de los siguientes materiales: removedor en gel, plato, guantes, pincel, alcohol, lija y trapos limpios.

¿Ya conseguiste todos los insumos que necesitás? Entonces llegó el momento de que te contemos cómo hacer para lavar un mueble de madera.

Aplicación del removedor

Lo primero que hay que hacer es tomar un pincel y aplicar removedor de pintura por toda la superficie del mueble, dejándolo actuar durante 3 minutos. Si no tenés pincel, podés usar esponja de metal o viruta fina.

En las piezas de gran tamaño, lo ideal es avanzar por paños para que el trabajo sea más simple de realizar. El removedor quita el tinte a medida que se va colocando. Lo ideal es aplicar una mano de removedor por cada mano que tiene de pintura el mueble.

Entre mano y mano, se va quitando el removedor con una esponja embebida en agua. Una vez que se removió toda la tinta, se deja secar por al menos 24 horas.

Trabajo en molduras y lijado

Cuando la madera está completamente seca, se empieza a remover el resto de pintura que haya quedado en las molduras y en los relieves para que queden del mismo tono que el resto del mueble.

A continuación, se pasa a la instancia de lijado. Si las superficies son lisas, lijarlas es más sencillo y hasta se pueden usar lijas eléctricas. Sin embargo, si la pieza tiene muchos espacios tallados o con relieve, esta tarea será más ardua.

Si el mueble tenía manijas o herrajes, es buen momento para volverlos a poner, luego de haberlos restaurado con bicarbonato de sodio y agua.

Aplicación de alcohol y cera

El último paso consiste en tomar un trapo o paño limpio y embeberlo con alcohol para pasarlo por todo el mueble y las molduras. ¿Para qué se hace esto? Para frenar el proceso del removedor que, si no se detiene, sigue operando sobre el material.

Una vez que el mueble está completamente seco, llega el momento de colocar cera en pasta o impregnante de madera al aguarrás para proteger la madera, evitar descascaramientos, rajaduras o ampollas y disminuir las probabilidades de que aparezcan hongos o algas en el material y provoquen daños irreparables.

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