De Pergamino a Alaska en motorhome: la increíble historia del músico local que convirtió su casa sobre ruedas en un escenario ambulante
Se trata de Manu Pozzi. Creció en nuestra ciudad y el espíritu viajero lo llevó a recorrer el mundo. Tras superar una separación y un fuerte bloqueo artístico, recuperó a «Apolo», su colectivo transformado. Hoy fusiona la paternidad con conciertos íntimos para solo diez personas en plena ruta.
Una nota publicada por el diario La Nación visibilizó en las últimas horas la vida de Manuel Pozzi, un músico criado en Pergamino que decidió romper los moldes tradicionales para hacer de la ruta su verdadero hogar.
Manu cursó sus estudios en nuestra ciudad —la «Perla del Norte»—, lugar que recuerda como el punto de partida donde nacieron sus intensas ganas de cruzar límites y probarse a sí mismo. Ese impulso lo llevó a armar las valijas para debutar en Hawaii como carpintero y jardinero, iniciando un periplo que luego incluiría destinos como Australia, África y Nueva Zelanda.

El quiebre y la música como refugio
Si bien regresaba intermitentemente a la Argentina para estudiar producción musical, la gran ciudad nunca le resultó cómoda. Su bitácora fueron siempre las canciones inspiradas en los paisajes. Con el tiempo, se asentó en el circuito musical, tocando en centros culturales y teatros reconocidos de Buenos Aires, además de generar contenido para marcas que financiaban sus viajes.
Sin embargo, el camino tuvo su «lado B». Tras una etapa de estabilidad en pareja, el nacimiento de su hija en plena pandemia y una posterior separación, el mundo de Manu se detuvo. Para poder asentarse económicamente debieron vender el motorhome que compartían. Sobre vino entonces una etapa oscura: un bloqueo artístico que lo dejó casi un año sin poder componer.
«Fue un periodo en el que me sentí desencontrado de mí mismo. A mí siempre las canciones me sirvieron para expresarme y también para entenderme», confesó Manu, explicando que la música fue su verdadera terapia para sanar.
El reencuentro con «Apolo» y un formato innovador
Cuando el panorama parecía más complejo, las señales del destino lo reubicaron en la ruta. El mismo día de su separación, los nuevos dueños de su antiguo motorhome (Apolo, bautizado así por el dios griego del arte) lo contactaron para vendérselo porque sus planes habían cambiado.
Sin el dinero en mano pero con una financiación de confianza, Manu ideó una propuesta puramente creativa para pagarlo en cuotas: convertir el colectivo en un escenario íntimo sobre ruedas.
- Los conciertos: Se realizan dentro del bus para un máximo de 10 o 12 personas.
- La experiencia: Manu canta sus canciones acústicas, relata las historias de sus viajes y ofrece una picada premium con salames y quesos del país, auspiciada por una distribuidora.
Paternidad presente
Actualmente, el músico pergaminense reparte sus días entre Villa de Mayo (Buenos Aires), giras programadas por España y los caminos de Argentina. Su gran desafío actual es mantener una paternidad presente y activa sin renunciar a la vida itinerante.
Por el momento, los grandes teatros quedaron al margen; la apuesta de Pozzi está arriba de Apolo, llevando música en vivo a pueblos pequeños y recónditos donde los recitales ocurren, literalmente, en el living de su casa rodante.
