SÚPER OPERATIVO EN ATLANTA: PROHIBIERON BANDERAS DE MALVINAS EN EL DUELO DE ARGENTINA ANTE INGLATERRA
La Scaloneta se medirá esta tarde ante el combinado inglés en Atlanta por las semifinales del Mundial. Con la mística a flor de piel y la ilusión intacta, el equipo de Lionel Scaloni buscará el boleto al partido definitorio del domingo, donde ya espera España. Sin embargo, el cruce llega rodeado de un megaoperativo de seguridad, una fuerte polémica por restricciones políticas aplicadas a los hinchas argentinos y aclaraciones de la Casa Rosada sobre los dichos de Javier Milei respecto a Margaret Thatcher.
La Selección Argentina sumará un nuevo capítulo a su histórica rivalidad con Inglaterra cuando se enfrenten, a partir de las 16 (hora de Argentina), en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. El partido, correspondiente a las semifinales de la Copa del Mundo 2026, contará con el arbitraje del estadounidense Ismail Elfath y se podrá ver en directo por las pantallas de TyC Sports, Telefé, TV Pública y D Sports. Este choque marcará el sexto enfrentamiento mundialista entre ambos países, con un historial que favorece a los europeos con tres victorias contra dos de la Albiceleste. No obstante, este cruce tendrá un condimento inédito y sumamente especial: será la primera vez que Lionel Messi enfrente a los ingleses en una cita máxima.
Riguroso operativo y la polémica de las banderas
La histórica rivalidad y el sensible contexto geopolítico que remonta a la Guerra de Malvinas de 1982 llevaron a la FIFA a calificar el duelo como «de alto riesgo». En consecuencia, la Ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó en diálogo con radio La Red un megaoperativo que contará con 1.600 agentes de seguridad (policía de Georgia y seguridad privada). Asimismo, se determinó separar las parcialidades: los hinchas argentinos ingresarán por la Puerta Nº 4 y los ingleses por la Puerta Nº 3.
La gran controversia de la previa radica en la prohibición terminante de ingresar al estadio con banderas que aludan a las Islas Malvinas o que contengan mensajes relacionados con el reclamo de soberanía. La medida generó indignación en los hinchas argentinos, para quienes lucir estos trapos es una costumbre innegociable en cualquier cancha del mundo. Tampoco se permitirá ingresar botellas ni elementos punzantes.
Por otra parte, Monteoliva detalló que la comitiva de seguridad argentina entregó a las autoridades estadounidenses el listado del derecho de admisión que comprende a unos 33.000 hinchas. De hecho, ya se identificaron a 13 argentinos intentando burlar los controles o ingresando con entradas falsas, a quienes se les aplicó la prohibición de concurrencia.
Para el Gobierno, los elogios de Milei a Thatcher «fueron sacados de contexto»
En sintonía con la alta temperatura que tomó la previa del partido, desde el plano político se sumó una aclaración del Gobierno nacional. En su habitual rueda de prensa en la Casa Rosada, el vocero presidencial Adrián Ravier se refirió a las críticas que resurgieron en las redes sociales por las expresiones de admiración que Javier Milei ha manifestado en reiteradas ocasiones hacia la ex primera ministra británica durante la Guerra de Malvinas.
«Las palabras del presidente creo que fueron sacadas de contexto. Lo que él valora en Margaret Thatcher tiene que ver con el plan de estabilización, la baja en la inflación y alguna parte de su ideología económica» explicó el portavoz nacional.
Asimismo, Ravier buscó llevar tranquilidad remarcando que esta afinidad económica del mandatario «no invalida el hecho de que el presidente Milei, con mucho liderazgo, esté tratando de recuperar las Malvinas todos los días» y que el canciller Pablo Quirno lo manifiesta de manera permanente en los foros internacionales.
La postura del plantel: el fútbol por encima de todo
Tanto el cuerpo técnico como los referentes de la Selección buscaron enfriar el clima de tensión impuesto desde afuera. El director técnico, Lionel Scaloni, fue tajante al respecto: «Vamos a aclararlo de entrada. Se trata sólo de un partido de fútbol», avisó. «No estoy para meter nafta al juego. Los jugadores saben que es una semifinal del mundo. Fue una historia muy triste para removerla. Tenemos memoria, lo recordamos, pero es un partido», declaró. En el plano estrictamente futbolístico, remarcó: «Nos sobran las ganas, la ambición. Necesitamos recuperar jugar al fútbol, con la pelota, que es donde nos hicimos siempre fuertes».
Los jugadores también se acoplaron a este mensaje de calma. Emiliano «Dibu» Martínez, arquero del Aston Villa inglés, remarcó: «El respeto va a estar: mis hijos nacieron ahí, hace 16 años que convivo ahí, así que sólo queda disfrutar ese partido y tratar de ganarlo como todos”.
Por su parte, el mediocampista Rodrigo De Paul reflexionó sobre la trascendencia del clásico: «Es un partido de fútbol. Tiene mucha trascendencia, trae muchos recuerdos por lo que hizo Diego y por lo que sucedió en ese momento». «Las canciones que cantamos tienen mucho que ver con nuestros héroes de Malvinas para recordarlos. Pero las Malvinas se tienen que discutir en otros lugares. Fue una atrocidad lo que pasó, y nosotros siempre lo recordamos. Pero lo que queremos es ganar para llegar a la final».
Por el lado británico, el DT alemán Thomas Tuchel prefirió eludir los debates históricos y enfocarse en lo deportivo: «Es un duelo ilusionante, es algo único jugar contra los vigentes campeones y contra Messi. Los jugadores tienen claro lo que significa para ambos países, pero intentamos influenciarlos con lo que tienen que hacer en cancha».
