NACIONALES- VIDEO- Liberan al constructor que baleó a un ladrón en Caballito

Intento de robo en Caballito

El hombre estaba en su camioneta, frente a una obra, con $ 200.000 para pagarles a los empleados. Un ladrón armado intentó asaltarlo. Le disparó tres veces. Fue liberado por actuar en «legítima defensa».

La víctima del robo, un constructor de 62 años, se resistió al asalto y comenzó a disparar.

La víctima del robo, un constructor de 62 años, se resistió al asalto y comenzó a disparar.

Caminaba con las manos en los bolsillos y la mochila colgada al frente. Iba por la calle Río de Janeiro, en el barrio porteño de Caballito, como un transeúnte cualquiera. Pero no llevaba cualquier cosa esa mochila: tenía una granada y una pistola 9 milímetros.

Mientras abría el cierre del bolso y sacaba el arma, se fue acercando a una Ford Ranger blanca que estaba estacionada frente a una obra en construcción. Quiso abrir de prepo la camioneta, la pateó y amenazó con la pistola al conductor. Pero la reacción del dueño del vehículo lo sorprendió, porque le respondió a los tiros y el ladrón terminó baleado en la vereda. Luego, fue internado en el Hospital Durand con custodia policial, donde permanece fuera de peligro.

 

El propietario de la Ranger, un constructor de 62 años, fue detenido aunque luego recuperó la libertad por considerar el juez interviniente que actuó “en legítima defensa”.

Todo ocurrió el sábado, a las 7.29, y quedó filmado por una cámara de seguridad privada que funciona en una obra en construcción situada en Río de Janeiro y Bogotá. Esas imágenes se conocieron ayer y causaron un gran impacto, ya que se ve claramente toda la secuencia.

Pedro González, un empresario santafesino, estaba a bordo de su Ford Ranger. Había estacionado frente a la obra porque debía pagarle a los empleados: tenía 200 mil pesos encima. Fue en ese entonces que un hombre con una mochila y vestido con ropas similares a las de un recolector de residuos pasó por la vereda.

El desconocido miró una vez la camioneta, siguió su camino, volvió a observar, regresó sobre sus pasos y se abalanzó sobre el lado del conductor. Con una mano intentó abrir la puerta, mientras con la otra empuñaba un arma.

Al verse amenazado, González hizo tres disparos desde el interior de la Ranger. El ladrón quedó tendido sobre la vereda, inmóvil: recibió un tiro que le dio en la mano y el hombro izquierdos, otro en la ingle y el tercero en una pierna.

Enseguida, el empresario se bajó de la camioneta mientras los trabajadores salían corriendo de la obra a ver qué había sucedido. González, con un movimiento del pie, hizo a un lado el arma del delincuente y éste comenzó a moverse ligeramente desde el suelo.

Fueron los agentes de la comisaría 11° de la Policía Federal de la Ciudad quienes arribaron al lugar y secuestraron la pistola 9 milímetros, marca Bersa Thunder, del constructor y la del ladrón, del mismo tipo, calibre y marca, y su mochila. La sorpresa de los policías llegó cuando la revisaron: adentro había una granada.

Tras los disparos, el ladrón fue trasladado luego por una ambulancia del SAME al Hospital Durand, donde quedó internado fuera de peligro y bajo custodia policial ya que se lo imputó de “tentativa de robo”.

Por su parte, González estuvo unas horas detenido por “lesiones y disparo de arma de fuego”, y puesto a disposición de la jueza de Instrucción porteña Fabiana Palmaghini, quien ayer a la tarde lo excarceló por considerar que actuó en “legítima defen sa”, explicó a Télam una fuente policial.

No es la primera vez este año que se produce un caso similar. Alcanza con recordar lo que sucedió con el médico cirujano Lino Villar Cataldo, quien mató a un ladrón en la puerta de su casa de San Martín a fines de agosto. Esa misma semana, un chico de 18 años apuñaló a un ladrón que entró a su vivienda de La Matanza y, tras quedar en libertad, los allegados al delincuente muerto le incendiaron la casa y lo amenazaron de muerte.

También en San Martín, en septiembre, pero en José León Suárez, un remisero le quitó el arma a un asaltante que le quiso robar y lo asesinó de dos balazos. Y a principios de septiembre, el carnicero Daniel Oyarzún persiguió, atropelló y mató a uno de los motochorros que había ingresado a su comercio de Zárate para robarle. En todos los casos, quienes dispararon fueron excarcelados por considerar que se defendieron.

 

Fuente: Clarín

 

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