¿PODRÍA PERGAMINO MUNICIPALIZAR EL TRANSPORTE PÚBLICO COMO LO HIZO CHIVILCOY?

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En medio del paro de colectivos y los reiterados conflictos que afectan el servicio de La Nueva Perla, surge una alternativa que merece ser analizada: que el Municipio tenga un papel directo en la prestación del transporte público.

Chivilcoy cuenta con una empresa municipal que opera seis líneas urbanas y puede convertirse en un antecedente para estudiar.

El conflicto del transporte público vuelve a generar preocupación en Pergamino.

El paro de colectivos que afecta a los usuarios de la ciudad y también a quienes necesitan trasladarse desde localidades como Manuel Ocampo, El Socorro y Mariano Benítez vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo: ¿debe Pergamino continuar dependiendo exclusivamente de una empresa privada para garantizar un servicio esencial o es momento de analizar un modelo de gestión municipal?

La prestación del servicio está actualmente a cargo de La Nueva Perla, empresa que viene atravesando distintos conflictos y cuestionamientos vinculados al funcionamiento del sistema. En esta oportunidad, la medida de fuerza está relacionada con el reclamo de salarios adeudados a los trabajadores.Pero más allá de la resolución de este conflicto puntual, la situación abre un interrogante sobre el futuro del transporte público en nuestra ciudad.

CHIVILCOY, UN ANTECEDENTE PARA TENER EN CUENTA

En la provincia de Buenos Aires existe una experiencia que podría servir como referencia: Chivilcoy.Allí funciona EMTUPSE (Empresa Municipal de Transporte Urbano de Pasajeros Sociedad del Estado), una empresa de carácter municipal que presta el servicio de transporte público.Actualmente cuenta con seis líneas urbanas identificadas con letras, diseñadas para cubrir los distintos barrios de la ciudad. También mantiene conexiones con localidades rurales del partido.El sistema contempla beneficios tarifarios para los pasajeros y una participación directa del Estado municipal en la organización y el sostenimiento económico del servicio.No se trata de un modelo sin dificultades. La empresa también ha atravesado problemas financieros y necesita aportes del Municipio para funcionar. Sin embargo, demuestra que una administración municipal puede asumir directamente la prestación del transporte público mediante una estructura empresarial propia.

PERGAMINO TIENE MÁS HABITANTES QUE CHIVILCOY

Uno de los datos interesantes al comparar ambas ciudades es la diferencia demográfica.Según los datos del Censo Nacional 2022 publicados por la Dirección Provincial de Estadística:

Pergamino: cuenta con 114.988 habitantes en el partido.Chivilcoy: registra 70.554 habitantes.Es decir, Pergamino tiene aproximadamente un 63% más de población que Chivilcoy.Si bien la cantidad de habitantes no determina por sí sola la viabilidad de un sistema de transporte, constituye un dato relevante para analizar la demanda potencial y la posibilidad de organizar diferentes recorridos urbanos.

Pergamino cuenta con barrios alejados del centro, establecimientos educativos, centros de salud, sectores comerciales, parques industriales y localidades que necesitan conexiones regulares con la ciudad cabecera.

¿PODRÍA EL MUNICIPIO HACERSE CARGO?

La municipalización del transporte podría contemplar diferentes alternativas: crear una empresa municipal, adquirir colectivos propios, contratar choferes y personal de mantenimiento, organizar los recorridos y administrar directamente el sistema.Otra posibilidad sería implementar un esquema mixto, con participación municipal y privada.

Naturalmente, un proyecto de estas características requiere un estudio económico serio: inversión inicial, cantidad de unidades necesarias, salarios, combustible, mantenimiento, recaudación por boletos y subsidios que debería aportar el Estado municipal.

No alcanza con tener más habitantes para garantizar que el sistema sea rentable. Pero tampoco parece razonable descartar la posibilidad sin analizar sus números.

UNA DISCUSIÓN QUE MERECE ABRIRSE

El transporte público no es solamente un negocio. Es un servicio esencial para trabajadores, estudiantes, jubilados y vecinos que no cuentan con un vehículo propio.Cuando una empresa deja de prestar el servicio, quienes terminan pagando las consecuencias son los usuarios.Por eso, en medio de un nuevo conflicto que deja a Pergamino sin colectivos, quizás sea momento de mirar otras experiencias y preguntarse si el modelo actual es el único posible.

¿Podría Pergamino tener una empresa municipal de transporte como Chivilcoy? ¿Sería posible organizar cuatro, cinco o seis recorridos que conecten los distintos barrios y garanticen frecuencias regulares?

Tal vez la respuesta esté en un estudio de costos, demanda e inversión que permita determinar si el Municipio puede asumir ese desafío.

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