PERGAMINO-Robo y graves destrozos en la Escuela Primaria Nº 6: Un hecho que reabre el debate sobre la seguridad en los edificios escolares
Un indignante hecho de inseguridad golpeó duramente a la comunidad educativa de la Escuela Primaria Nº 6, ubicada en la tradicional esquina de avenida Rocha y Zeballos, en el corazón del barrio Trocha. Delincuentes provocaron serios destrozos en el edificio escolar y se llevaron la mercadería destinada a los alumnos, dejando las instalaciones en un estado de total desorden. El ilícito fue advertido a primera hora de la mañana del miércoles al momento de la apertura del establecimiento.
Según confirmaron fuentes policiales a la redacción de PergaminoVerdad, el hecho fue denunciado formalmente tras un llamado de alerta al sistema de emergencias 911. Efectivos de las fuerzas de seguridad se constituyeron de inmediato en el lugar para constatar el escenario e iniciar las actuaciones correspondientes.
Destrozos para el ingreso y robo de mercadería
Para lograr vulnerar los accesos de la institución escolar, los delincuentes ejercieron una notable violencia material. Cortaron y destrozaron cables de la red de energía eléctrica exterior e interior, rompieron los cristales de una ventana estratégica y destruyeron por completo el candado de una de las puertas principales de acceso.
Una vez en el interior de las instalaciones, además de provocar desorden en diferentes salas, se alzaron con un importante volumen de mercadería del sector de cocina, insumos clave para el sostenimiento diario del alumnado de la zona.
La investigación del caso quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 8 del Departamento Judicial de Pergamino, bajo la carátula formal de «Robo». Se dispuso la inmediata intervención de los peritos de la Policía Científica y de los agentes del Gabinete Táctico Operativo (GTO) para avanzar con el levantamiento de huellas y el análisis de cámaras de seguridad que permitan identificar a los autores del hecho.
El hallazgo y el estado del edificio
El ingreso al establecimiento se produjo a las 7:00 de la mañana, en condiciones de total oscuridad debido al corte de los cables de suministro eléctrico que afectó también al sistema de alarma de la institución. Al revisar las dependencias con la asistencia de la linterna de un teléfono celular, se constató que el interior del edificio se encontraba completamente revuelto, con mobiliario e insumos destrozados y desparramados por el suelo.
El episodio causó una profunda preocupación y angustia entre los trabajadores de la comunidad educativa debido al grado de vulnerabilidad al que se exponen de manera cotidiana. El panorama de destrucción total hallado en las primeras horas del día visibilizó los riesgos existentes en los horarios previos al amanecer.
Demoras en la respuesta institucional ante la emergencia
El hecho también dejó en evidencia complicaciones en los canales de comunicación internos ante contingencias de fuerza mayor. Debido a que la dirección titular de la Escuela Nº 6 se encuentra actualmente bajo uso de licencia médica, el resto del equipo directivo demoró de forma considerable en responder a los llamados de alerta generados desde el lugar del hecho.
Como consecuencia de esta falta de articulación inmediata, la novedad del robo debió gestionarse en la vía pública por espacio de más de una hora, coincidiendo con el registro de temperaturas extremas propias de la madrugada invernal.
Desde el ámbito laboral escolar se insistió en la necesidad de revisar las condiciones en las que se realizan las aperturas diarias de los edificios públicos a la madrugada, habitualmente en horarios nocturnos, advirtiendo sobre el peligro de que el personal deba ingresar en absoluta soledad a estructuras de gran envergadura antes del inicio de las actividades gubernamentales.
INTERVENCIÓN OFICIAL Durante la mañana de la jornada, se hicieron presentes en el edificio de Rocha y Zeballos las autoridades del Consejo Escolar de Pergamino para evaluar el alcance de los daños estructurales y coordinar la reposición de la mercadería robada, mientras el personal policial culminaba las tareas periciales de rigor.
