FALSA DENUNCIA Y ABSOLUCIÓN EN PERGAMINO: DURO MENSAJE DEL JUEZ GUILLERMO BURRONE
Un tribunal de Pergamino absolvió a un padre y a los abuelos en una causa por presunto abuso. El juez Guillermo Burrone fue contundente al cuestionar cómo se construyó la acusación.
Un caso que sacude a la Justicia local
Un fallo judicial en los tribunales de Pergamino volvió a poner en debate uno de los temas más sensibles: las denuncias por abuso en el ámbito familiar y su tratamiento en la Justicia.
En este caso, el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 resolvió absolver a un padre y a los abuelos de una menor, tras considerar que no existían pruebas suficientes para sostener la acusación.
La decisión no solo marcó el final del proceso judicial, sino que dejó una fuerte crítica por parte del juez Guillermo Burrone.
La frase que expuso el caso
Durante el análisis del expediente, el magistrado citó una frase clave de la menor:
“Mi papá no me pega ni me toca”.
Incluso, según el fallo, la niña llegó a reconocer: “Yo mentí”, en el marco de un conflicto familiar marcado por tensiones extremas.
Esa expresión fue central para cuestionar la consistencia de la denuncia.
Falta de pruebas y cuestionamientos
La absolución se basó en la ausencia de pruebas físicas y psicológicas que acreditaran el abuso.
Además, el juez consideró que la menor habría sido influenciada en el marco de un conflicto familiar, señalando un contexto de “hiperjudicialización” con más de 30 procesos previos entre las partes.
El fallo también cuestionó el rol de algunos profesionales que intervinieron en la causa.
Un conflicto que se extendió durante años
El expediente se desarrolló durante más de una década, con múltiples intervenciones judiciales y cambios en la tenencia de la menor.
Para el tribunal, la niña quedó en medio de un conflicto entre adultos, al punto de ser considerada un “botín de guerra” en la disputa familiar.
En Pergamino, este fallo deja algo más que una absolución: deja una señal de alerta.
Porque cuando una denuncia no se sostiene, el daño ya está hecho.
Años de proceso, exposición y estigmatización que no se borran con un fallo.
Investigar a fondo es una obligación.
Pero también lo es no construir culpables sin pruebas.
El equilibrio entre proteger a un menor y garantizar justicia real sigue siendo uno de los mayores desafíos.
El fallo se dictó en Pergamino. Y el debate, una vez más, queda instalado en la ciudad.
Con información de Infobae
