EXCLUSIVO: CAYÓ EN PERGAMINO EL «CHACAL DE BELGRANO» TRAS VIVIR 10 AÑOS OCULTO EN EL MONTE
En un impresionante operativo conjunto que involucró a diversas fuerzas de la región, se logró la captura de Juan Reynaldo García, un sujeto que era intensamente buscado por la justicia desde el año 2016 y que había convertido a la zona rural de Pergamino en su aguantadero personal.

El «Ermitaño» de los montes de Pergamino
Durante casi una década, García —apodado «El Chacal»— logró lo que parecía imposible: vivir en la semiclandestinidad absoluta en los montes ubicados a solo 5 kilómetros del casco urbano de nuestra ciudad. Su conocimiento del terreno le permitió eludir a las patrullas rurales durante años, subsistiendo mediante el saqueo de granjas y establecimientos avícolas de la zona.
Sin embargo, detrás de esa vida de fugitivo rural se escondía un pasado oscuro. García era requerido por la UFI N° 9 de Chascomús por una causa de abuso sexual con acceso carnal reiterado, triplemente calificado y agravado por el daño ultrajante, hechos ocurridos en General Belgrano contra una menor de apenas 11 años.
Un operativo de película
La caída del prófugo fue el resultado de tareas de inteligencia del Comando de Prevención Rural (CPR) Pergamino. El allanamiento no fue sencillo:
- Fuerza conjunta: Participaron efectivos de los CPR de Pergamino, Arrecifes y Colón, con apoyo del Grupo GAD.
- Resistencia y engaño: Al verse acorralado, García intentó escapar y destruyó su teléfono celular frente a los uniformados para eliminar pruebas. Además, intentó dar una identidad falsa para confundir a los efectivos.
- Poder de fuego: En el lugar, la policía secuestró una escopeta calibre 16 cargada y lista para disparar. El arma tenía pedido de secuestro activo desde el año 2000.
Terror rural y violencia
Además de la grave acusación de abuso en General Belgrano, los vecinos de las afueras de Pergamino padecieron durante años sus incursiones delictivas. También se registraron múltiples denuncias por agresiones físicas y violaciones de restricciones de acercamiento hacia su ex pareja, a quien hostigaba antes de volver a desaparecer en la espesura del monte.
Tras su detención, García quedó a disposición de la UFI N° 3 de Pergamino por la tenencia ilegal del arma y el encubrimiento, mientras se tramita su traslado para que responda ante la justicia de Dolores por los atroces delitos que se le imputan.
